jueves, 12 de noviembre de 2009

Los saberes de mis estudiantes


Los estudiantes, el material humano con el que desempeño mi labor docente todos los días, utilizan la red de Internet cotidianamente como reservorio, y en primera instancia lo utilizan para bajar música, posteriormente para compartir fotos, videos y finalmente como medio de información. Como espacio social de acción individual y colectiva sí lo usan como espacio de comunicación, ya que utilizan el Chat, buscadores en la realización de tareas, producen trabajos, los comparten y sí tienen desarrollado su sentido de colaboración en el espacio cibernético.

Al realizar mi encuesta, aproveché para trabajar con ellos en el aula la Web Quest, herramienta apenas conocida en el anterior módulo, pretendiendo con ello realizar una estrategia para construir aprendizajes significativos y desarrollar en ellos el trabajo cooperativo, pretendiendo que ellos la utilicen en su vida cotidiana.

Actualmente la educación requiere de nuevos métodos novedosos para que se dé de la mejor manera posible y se lleve a cabo con las mejores estrategias de enseñanza y aprendizaje empleadas y aplicadas por el docente para con sus estudiantes; en este caso es prioritario y necesario que nosotros como docentes nos involucremos en las TIC’s, porque son una herramienta base para enseñar y también para aprender de ellas.

Buscamos y escogimos diferentes Web Quest y esta manera de trabajo fue participativo y colaborativo, pues maestro y alumnos seleccionamos varias muy interesantes, significativas y creativas para nuestra asignatura.

Además les mostré varios sitios que en adelante les apoyarán en sus investigaciones como Eduteka, Wikipedia, direcciones de periódicos como la Jornada, y ellos me mostraron los sitios que frecuentemente visitan como Youtube, Facebook, Metroflog, Sonico, etc.

Como docente me siento actualizada al saber el uso de la Web 2.0 y saber crear blogs o bitácoras. Investigar en la Web es sencillo, pues una vez comprendidos los pasos que se deben seguir es fácil de realizar y permite que tanto alumnos como docente participen. Elaborando actividades en la Web se estimula al aprendiz a la colaboración y discusión de ideas, me di cuenta de que por este medio se dan las pautas esenciales para que los estudiantes investiguen y con base en lo que tienen por investigación adquieran experiencias, y de este modo se dé el conocimiento, construyendo ellos mismos su propio aprendizaje.

En conclusión, todos aprendimos e interactuamos a través de esta estrategia, y la experiencia ha sido involucrarse dentro del equipo de trabajo, no sólo como el profesor, sino como un integrante más del equipo para aprender. El jugar este rol al sentirse inmerso con los estudiantes proporciona una sensación de compañerismo y a la vez de respeto, pues los comentarios finales de los estudiantes fueron de calificar la actuación de mi docencia como creativa y comprensiva; entonces aquí resalta el hecho de cómo una herramienta que podía perfilarse de manera fría, puede transformarse en un instrumento muy poderoso de camaradería y totalmente humana.




Mi confrontación con la docencia


Hola compañeros: Como les comenté en la actividad número 1, soy licenciada en Contaduría egresada de la Universidad Veracruzana, pero también estudié la Normal Superior con especialidad en Español y realicé una especialidad en Inglés.

Egresando de la licenciatura trabajé en el Banco Santander de Xalapa, Ver., como Ejecutivo de Cuenta, actividad que me gustaba realizar, pero en búsqueda de crecimiento laboral, ahora me encuentro en la docencia.


Nunca me imaginé que cuando incursioné en la docencia, en el nivel de secundaria en la modalidad de telesecundaria en un medio rural, en el año de 1998, me iba a sentir tan bien, tan útil y tan feliz. De repente mi vida dio un giro, pues después de tratar con tanta gente de estratos sociales altos, el conocer la otra cara de la moneda, el conocer y tratar a personas humildes, me hizo trabajar con mayor ahínco, y comencé por gestionar una televisión, que la escuela carecía, entre muchas cosas, y ver en ocho años, la transformación de mis estudiantes, y de mi plantel, pues se inauguraron dos aulas, llegaron los televisores, y aunque debía salir de casa casi de madrugada, para llegar puntual a mis labores, lo hice siempre con mucho gusto, y cada vez que participábamos en concursos de zona, o se obtenía algo nuevo, me sentía realizada como maestra y como persona.


Provengo de una familia de maestras, mi abuelita, profesora en un jardín de niños, mi mamá catedrática en el CBTis No. 165 y actualmente en la Facultad de Historia de la Universidad Veracruzana. Ella siempre me hablaba de las bondades de la docencia, sobre todo de la parte humana, pues se ha sentido realizada como persona. Fue la que más insistió en que laborara como docente, ahora, le doy la razón.


Ser profesor ha sido un gran compromiso, sobre todo en el dominio de contenidos y saberes, por lo que he procurado tomar cursos de actualización. Además siento una gran responsabilidad, pues nos toca guiar, para que el alumno aprenda a aprender, con autonomía, aprenda a hacer, utilizando su creatividad, aprenda a ser, por lo que nos toca fomentar el respeto, y aprenda a convivir, por lo que debemos promover la solidaridad, el trabajo colaborativo. Pero también siento una gran felicidad, cuando he visto los cambios en mis estudiantes, sus avances, sus logros.



Específicamente ser docente en educación media superior significó para mí en un principio, mucho temor, pues el tratar con muchos compañeros - acostumbrada sólo con dos -, con muchos jóvenes, el impartir nuevas materias, en una palabra, el cambio, hacían que tuviera mucha incertidumbre. Poco a poco he aprendido las nuevas formas de planear, de conducir el aprendizaje, de evaluar, en una palabra, el ser docente en educación media superior, me ha ayudado en mi crecimiento personal y profesional.

He tenido mucha satisfacción, el ir aprendiendo y realizando nuevas actividades y lo más gratificante, cuando veo cambios significativos tanto en el plano académico como personal de mis estudiantes.

Reconozco que no ha sido fácil el manejo de las nuevas tecnologías, el uso de la computadora, la Internet, pero también estoy de acuerdo que es necesario e indispensable conocerlas y accionarlas. Es este otro reto más en mi vida, en el que espero salir avante.

Sinceramente

Wendy

La aventura de ser docente

Compañeros y tutora:

Qué reflexiones tan grandes me ha dejado la lectura del texto La aventura de ser maestro de José Manuel Esteve, quien a pesar de ser pedagogo, al inicio, como en mi caso, también tuvo miedos, y aprendió a ser maestro por ensayo y por error, ya que como dice la doctora Andrea Sánchez Quintanar, “para enseñar, no hay recetas”, ya que trabajamos con individuos, que son únicos e irrepetibles, y debemos tomar en cuenta tantas cosas, como el contexto en el que se desenvuelven, su ambiente familiar, cultural, etc. Me he desempeñado como docente en dos medios distintos: uno rural, y otro urbano, y cómo influye el medio para el aprendizaje de los estudiantes. Cuando me inicié como maestra, - como ya les he platicado - fue en una comunidad, en una telesecundaria, ahí más que nada, el reto que tuve, fue el conocer los contenido de las materias, pues como todos sabemos, un docente imparte todas las asignaturas a los alumnos que cursan el primero, segundo o tercer año. Y aunque tienes mucho apoyo porque se imparten las clases televisadas, cuando llegué el plantel carecía de los medios más importantes: la televisión, la luz, de mobiliario adecuado, de aulas. El horario era de ocho de la mañana a dos de la tarde, y tenía que salir de casa muy temprano. Por las tardes me dedicaba a preparar las clases, y sobre todo a tratar de preparar los contenidos de las materias, para poderles asesorar a los alumnos cuando ellos realizaran las actividades, pues como nos dice Paulo Freire en su Primera Carta a quien pretende enseñar: “El educador aprende primero a enseñar, pero también aprende a enseñar al enseñar algo que es reaprendido por estar siendo enseñado”.

Debía tener constantemente comunicación con los padres, ya que, muchas veces los alumnos no asistían por tener que apoyarlos en las labores del campo, o con los mismos estudiantes, ya que fácilmente se daban de baja por irse a trabajar a otros lugares, como el D.F.; y con las alumnas, porque muchas de ellas dejaban de asistir por casarse o por estar embarazadas.

Con el tiempo, el ir percibiendo los cambios y deseos de superación de los alumnos, me hizo alentarlos a que siguieran estudiando y qué mejor que en el CBTis de Coatepec, mi actual centro de trabajo. La mayoría de los docentes del plantel les apoyó en muchos sentidos, docentes como mi madre, quien pidió una cooperación a los maestros y les regalaron ropa, platos, una cama, etc. y el fin de semana, trabajaban para apoyarse en el pago de alimentos y de la renta de unos cuartos. Dos estudiantes Rocío y Natalí cuando egresaron, obtuvieron los mejores promedios de su especialidad: técnico en computación y técnico en administración. ¡Cómo gocé el ver sus cambios y conocer sus triunfos! ¡Cuánto me alegró el ver a sus padres tan orgullosos de sus hijas! Comencé a sentirme muy feliz, pues había adquirido seguridad, pero sobre todo, me sentía muy querida y respetada.

Nuevamente, viene la incertidumbre, la oportunidad de ingresar al CBTis No. 165, impartir nuevas asignaturas, conocer y tratar a muchos compañeros, los estudiantes de mayor edad, con otra forma de vida, no sabía si iba a poder superar estas barreras, poco a poco, nuevamente he ido superando esto, gracias al apoyo sobre todo de mis amigas de la Academia de Inglés. Me fui integrando al equipo de trabajo, y fui aprendiendo nuevas formas de planeación, de motivación a los alumnos, pues como dicen los autores: Juana María Sancho y Fernando Hernández, “para enseñar no basta con saber la asignatura”.



Ojalá pudiésemos ver y sentirnos en el plantel como dice la autora María Carmen Díez “... como un sitio donde compartir espacio, afecto…”, porque la verdad es que estamos muchas horas en ella, y siento que, tal vez por el tiempo en que estamos viviendo, que lo hacemos con prisa, estresados, no valoramos muchas cosas, por lo que siento que es necesario trabajar más la parte humana…Ojalá pronto pueda hacer como dice Fernando Corbalán que mis alumnos sean investigadores, por lo que estoy consciente que la primera que debe mostrar los cambios soy yo.

Wendy